El sistema Ondol coreano: el arte ancestral de la calefacción bajo el suelo
El sistema Ondol coreano es uno de los ejemplos más fascinantes de cómo la arquitectura tradicional puede ofrecer soluciones eficientes, sostenibles y sorprendentemente avanzadas para el confort del hogar. Desarrollado hace siglos en la península de Corea, este método de calefacción bajo el suelo no solo calentaba las viviendas, sino que definía una forma de habitar, descansar y entender el bienestar térmico.

A diferencia de los sistemas modernos que calientan principalmente el aire, el Ondol utiliza el calor radiante desde el suelo, creando un ambiente estable, uniforme y duradero incluso durante los inviernos más severos. Hoy, su legado sigue vivo e inspira tecnologías actuales de climatización eficiente.
Qué es el Ondol y cuál es su origen
El término Ondol puede traducirse como “piedra caliente” y hace referencia a un sistema de calefacción tradicional coreano que se remonta a más de 2.000 años. Surgió como respuesta a los inviernos fríos y secos del noreste de Asia, donde mantener el calor interior era esencial para la supervivencia.
Este método no solo cumplía una función práctica, sino que influyó profundamente en el diseño de las viviendas, en los hábitos cotidianos y en la cultura doméstica coreana, donde sentarse y dormir en el suelo era habitual gracias a su temperatura agradable.
Cómo funciona el sistema Ondol paso a paso
El funcionamiento del Ondol se basa en principios físicos simples pero muy eficaces. Cada elemento cumple una función clave para aprovechar al máximo el calor generado.
Cámara de fuego u horno
El proceso comienza en una cámara de combustión situada generalmente fuera de la vivienda o en una zona baja, como la cocina. Allí se encendía el fuego utilizando leña u otros materiales disponibles.
Esta ubicación permitía mantener el humo fuera de las áreas habitables y facilitaba el control del calor sin riesgos para los ocupantes.
Canales de aire caliente bajo el suelo
Desde el horno, el aire caliente y el humo se desplazaban por una red de túneles horizontales construidos bajo el suelo de la casa. Estos canales, cuidadosamente diseñados, distribuían el calor por toda la superficie.
La longitud y el trazado de los conductos se ajustaban según el tamaño de la vivienda y las necesidades térmicas.
Capas de piedra y materiales térmicos
Sobre los canales se colocaban capas de piedra, arcilla y otros materiales con alta capacidad de inercia térmica. Estas capas absorbían el calor del aire caliente que circulaba por debajo.
Una vez calentadas, las piedras retenían el calor durante horas, incluso después de que el fuego se hubiera apagado.
Calor radiante desde el suelo
El calor almacenado en las capas inferiores se transmitía lentamente hacia arriba, calentando el suelo de forma uniforme. Este tipo de calor radiante resulta más eficiente y confortable que el calentamiento del aire.
Las personas perciben el calor directamente en el cuerpo, especialmente en los pies, lo que genera una sensación de bienestar constante.
Salida de humo por la chimenea
Finalmente, el humo y los gases residuales eran expulsados por una chimenea situada en el extremo opuesto de la vivienda. Este sistema garantizaba una evacuación segura y evitaba la acumulación de contaminantes en el interior.
Por qué el Ondol sigue siendo valioso hoy
A pesar de su antigüedad, el sistema Ondol continúa siendo relevante por múltiples razones relacionadas con la eficiencia energética y el confort térmico.
Mantiene el calor donde realmente se necesita
El calor asciende de forma natural, y el Ondol aprovecha este principio calentando desde el suelo. Esto evita pérdidas innecesarias y mantiene una temperatura agradable en toda la estancia.
Aprovecha la inercia térmica
Gracias a los materiales utilizados, el sistema sigue emitiendo calor durante mucho tiempo sin necesidad de consumo continuo de combustible. Esta característica lo hace especialmente eficiente.
Calor duradero incluso tras apagar el fuego
Una sola carga de combustible podía mantener la casa caliente durante horas. Esto reducía el esfuerzo diario y el consumo de recursos, algo crucial en épocas antiguas y también relevante hoy.
Confort real en climas extremos
El Ondol crea un ambiente estable, sin corrientes de aire ni cambios bruscos de temperatura. Este tipo de calefacción es especialmente beneficioso para la salud y el descanso.
Influencia del Ondol en la arquitectura y la vida cotidiana
El sistema Ondol no solo calentaba las casas, sino que moldeó la forma de vivir. La costumbre de sentarse, comer y dormir en el suelo está directamente relacionada con este tipo de calefacción.
Además, influyó en:
- La distribución de las habitaciones
- El uso de materiales naturales
- La relación entre espacios interiores y exteriores
- La concepción del hogar como refugio térmico
Ondol y sostenibilidad: una lección para el presente
Desde una perspectiva moderna, el Ondol puede considerarse un sistema sorprendentemente sostenible. Utilizaba recursos locales, minimizaba el desperdicio energético y se adaptaba al entorno.
Muchos sistemas actuales de calefacción por suelo radiante se inspiran directamente en los principios del Ondol, aunque con tecnologías modernas como agua caliente o electricidad.
Diferencias entre el Ondol tradicional y el suelo radiante moderno
Aunque comparten el mismo concepto básico, existen diferencias importantes:
- El Ondol tradicional usa combustión directa
- Los sistemas modernos emplean circuitos de agua o resistencias eléctricas
- El Ondol almacena calor en masa térmica pesada
- El suelo radiante actual permite un control más preciso de la temperatura
Ambos, sin embargo, buscan el mismo objetivo: confort eficiente desde el suelo.
El Ondol en la Corea actual
En Corea del Sur, el concepto del Ondol sigue presente, aunque adaptado a tecnologías modernas. Muchas viviendas utilizan sistemas de calefacción por suelo radiante que conservan la filosofía original.
Incluso en edificios de apartamentos, el calor desde el suelo sigue siendo el estándar, lo que demuestra la vigencia de este enfoque ancestral.
Beneficios del calor radiante para la salud
Diversos estudios señalan que el calor radiante puede ofrecer ventajas frente a otros sistemas:
- Menor circulación de polvo y alérgenos
- Temperatura más estable
- Sensación de confort con menor consumo energético
- Ambientes más silenciosos
Estas características explican por qué este tipo de calefacción es cada vez más valorado.
Preguntas frecuentes sobre el sistema Ondol
¿El Ondol sigue utilizándose hoy en día?
Sí, aunque en versiones modernizadas basadas en agua caliente o sistemas eléctricos, especialmente en Corea.
¿Era seguro el sistema tradicional?
Para su época, sí. Contaba con una evacuación eficiente del humo y un diseño pensado para evitar riesgos dentro del hogar.
¿El Ondol consumía mucha leña?
En comparación con otros métodos antiguos, era bastante eficiente gracias a la acumulación de calor en las piedras.
¿Se puede instalar un sistema similar en casas modernas?
Sí. Los sistemas de suelo radiante actuales están inspirados en el mismo principio físico.
¿Por qué resulta tan confortable el calor desde el suelo?
Porque calienta el cuerpo de forma directa y uniforme, respetando la distribución natural del calor.
Sugerencias de enlaces internos
Para ampliar este tema en trucosdevida.com, se recomienda enlazar con artículos como:
- Cómo mejorar la eficiencia energética del hogar
- Sistemas de calefacción sostenibles para el invierno
- Arquitectura tradicional que inspira el diseño moderno
Fuentes externas de alta autoridad
Para profundizar en el sistema Ondol desde una perspectiva histórica y técnica, se pueden consultar:
- UNESCO: patrimonio cultural y arquitectura tradicional coreana
- Universidad Nacional de Seúl: estudios sobre vivienda y sistemas térmicos
- Enciclopedia Britannica: historia de la arquitectura en Asia Oriental
En definitiva, el sistema Ondol coreano no es solo una técnica de calefacción, sino una demostración de cómo la sabiduría ancestral puede ofrecer soluciones eficientes, confortables y sostenibles que siguen siendo relevantes en la actualidad.