PROPAGACIÓN DE ÁRBOLES DE MANGO A PARTIR DE YEMAS: GUÍA PASO A PASO
Cultivar un árbol de mango a partir de yemas es un método efectivo para propagar y enriquecer tu jardín. Esta técnica te permite obtener un nuevo árbol utilizando yemas saludables de un árbol ya existente, garantizando un crecimiento más rápido y una producción temprana de frutas. Aquí te presentamos un proceso sencillo para lograrlo con éxito.

1. Selección de las Yemas Adecuadas
Es fundamental iniciar el proceso eligiendo un árbol de mango saludable que cuente con ramas robustas y maduras. Busca yemas que estén hinchadas, ya que estas son las más indicadas para la propagación. Con unas tijeras de podar limpias, corta cuidadosamente la yema, asegurándote de incluir un pequeño trozo de corteza y de la capa de cámbium.
2. Preparación de la Yema para Injertar
Antes de injertar, es recomendable eliminar las hojas sobrantes, procurando mantener la yema en buen estado. Sumerge el corte de la yema en agua durante algunos minutos para que retenga la humedad. Si cuentas con hormona de enraizamiento, aplicarla puede acelerar el proceso de crecimiento.
3. Injerto de la Yema de Mango
Selecciona un patrón de injerto robusto, preferiblemente una plántula joven de mango. Realiza un pequeño corte en la corteza del patrón. Inserta la yema de mango en la hendidura y asegúrala con cinta para injertos, garantizando un contacto adecuado entre las partes.
4. Cuidado de la Yema Injertada
Ubica la planta injertada en un lugar cálido y sombreado para favorecer su desarrollo. Riega ligeramente para mantener la humedad sin encharcarla. Después de 3 a 4 semanas, verifica si aparecen nuevos brotes, lo que indicará que la propagación ha sido exitosa.
5. Trasplante del Árbol de Mango
Una vez que el injerto se haya consolidado y muestre fortaleza, es el momento de trasladar la planta a una maceta más grande o a tu jardín. Asegúrate de que el árbol reciba luz solar directa y riega de forma regular. Utiliza fertilizantes orgánicos para fomentar un desarrollo saludable de las raíces y una buena producción de frutas.
Con dedicación y los cuidados adecuados, tu árbol de mango prosperará y, con el tiempo, te recompensará con deliciosos mangos. ¡Feliz cultivo!